Desde el 22 de abril del
presente año se lleva a cabo en el país el paro nacional de educadores convocado por fecode, donde se le exige al
Gobierno las garantías salariales pactadas y el beneficio a un mejor servicio
de salud, temas que se habían hablado antes de la segunda posesión del
Presidente Santos y por lo cual, todo el gremio docente, apoyó de manera
favorable la segunda administración del actual Presidente.
Es de esperar que este apoyo
brindado se viera recompensado en los acuerdos que un día fueron hablados para
el beneficio de los maestros, sin embargo, al posesionarse Santos nuevamente en
la casa de Nariño, también incluyó dentro de su plenum de ministros a la actual
ministra de educación Gina Parody, quien en medio de esta coyuntura se le ha
visto arrogante y cero conciliadora hacia las exigencias que hace Fecode en
cabeza de los educadores del país.
Si bien es cierto que el
paro de actividades en los colegios públicos puede afectar las clases de los
estudiantes, también hay que ver que en Colombia la huelga apoyada
constitucionalmente es el único camino para hacerse escuchar en las altas
esferas del poder, en este caso del Presidente y de la ministra. A esto se
agrega la posibilidad de que medios de comunicación no cubran este hecho desde
una forma objetiva como debería esperarse de los canales de información, pues,
tal vez, por armar sus agendas periodísticas sujetas a la orden del Gobierno, han pasado por alto que miles de ciudadanos, docentes de profesión, no tienen
las garantías plenas para poder formar una familia, poder comprar una casa o
simplemente, poder actualizar sus estudios, ya que los salarios en muchos de
los casos ( maestros nuevos) es tan solo un poco más de un salario mínimo. ¿Es
justo con quien prepara para la vida a miles de niños y jóvenes en el país?.
Según el Ministerio de Trabajo, las horas reglamentarias de trabajo son de 8 horas. Estas 8 horas se
pueden convertir en 10, 12, 15 o incluso más, con la preparación de clases,
entrega de informes, corrección de evaluaciones y demás requisitos que debe
cumplir un maestro, anexando, que ese trabajo que podría ser extra, está
contemplado desde el régimen como trabajo complementario que deberá hacerse en
casa, obviamente sin pago adicional, ni prestaciones y mucho menos garantías.
Ahora bien, volvamos al papel que juegan los medios de comunicación
en todo este rollo. Según un análisis cuantitativo hecho a la red social de
Twitter, se puede percibir que el 83% de la conversación que gira en torno al
paro y a la ministra Parody entre el viernes 24 de abril y el martes 28 de
abril, fue generada principalmente por los maestros, los directamente
relacionados a la huelga, dato que puede ser lógico y posiblemente normal, pero escudriñando más a fondo se encontró que
usuarios de esta red que tienen entre 500.000 y 5.000.000 millones de
seguidores, solo comprendían un 1% del total de la conversación, se quiso saber quien
o quienes representaban ese porcentaje al ser alguien tan influyente. Ho Sorpresa!
Cuando aparecen medios como Caracol Noticias, Rcn Noticias, Revista Semana, Blu
Radio, entre otros. Medios que con un tono neutral y otras de invisibilización
total hacia los maestros, generan contenido frente al paro.
¿Cómo es posible que los
medios de comunicación que se supone son “ la voz de los que no tienen voz” ,
solo obtengan un 1% en una coyuntura que está afectando no solo a los maestros,
sino a los niños, a los jóvenes, al desarrollo del país, y posiblemente al
futuro del mismo?, o es que acaso, ¿estos medios están inclinados hacia el
poder de conveniencia que se ligan más allá de una buena relación con el
Gobierno de turno?.
Es preocupante registrar
cifras tan descabelladas y más tratándose de una protesta en donde se tocan
temas tan delicados como el derecho al trabajo digno y a la salud. Sí a esto le
agregamos que el Gobierno actual es el mismo que está en la Habana tratando de
firmar el acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC, quedaría muy mal visto
que ese Gobierno no acate, cumpla o se comprometa con las personas que educan
para la paz, las que muchas veces debajo de una carpa o a la intemperie como
pasa en muchas veredas del país, enseñan matemáticas, biología o español. Es
aún más injusto que medios tan influyentes y de tanta capacidad investigativa
como se asume tienen los medios mencionados, solo informen sin ir más allá, sin
preguntarse cuál es la verdad absoluta de esta coyuntura que se extiende a 8
días de paro de actividades. Medios que solo se quedan en lo trivial, en los
memes, en la caricatura, en las arengas o en el trancón.
El propósito del periodismo
es investigar y servir como puente para la solución de los problemas, no en
solo informar neutralmente o peor aún, favorecer las decisiones de quien no
tiene la razón para invisibilizar al cuerdo y denigrarlo como vándalo.
Comentarios
Publicar un comentario