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EL PERDÓN, LA PALABRA DEL MONTÓN

Colombia es de aquellos países a nivel mundial que han sido tan golpeados por el flagelo de la guerra, la corrupción, los malos gobiernos, la pobreza, entre otras calamidades, que lastimosamente su gente poco o nada quiere sacar la cara por él y lo más preocupante es que ante esta situación, los ciudadanos seguimos aportando nuestro granito de arena para que las cosas empeoren.

Tal vez por la moda del proceso de paz en el cual se comenzó a hablar de un perdón, reconciliación y reparación, estas palabras, se han convertido para la masa en una más de sus excusas para atentar con lo que sea, siempre y cuando después de la cagada se pida “perdón”. Mirando uno de los noticieros nacionales, me encontré con un vídeo donde se visualizaba a un señor, pegándole a un anciano quien le reclamaba presuntamente porque su perro estaba suelto, pegándole!, a un anciano!, sentado lo dejó en un andén sin poder si quiera defenderse, no se necesita audio para saber que también fue agredido verbalmente. Cualquier persona aunque repudiaría el hecho lo olvidaría y lo borraría de su cabeza como cualquier otra noticia del montón que se desarrollan día a día en el país, lo increíble del caso, es que este miserable por no llamarlo de otra forma, es un ex candidato a la asamblea legislativa de Norte de Santander por el partido Centro Democrático, sí, un político. Y aunque el partido declaró que ya había sido expulsado de sus filas, el castigo creo yo, no es suficiente, debería tener cárcel o al menos, como las leyes son tan laxas, pagar una indemnización al anciano, porque sí que le cabe una demanda. 

Lastimosamente en Colombia, el “perdón” se convirtió en una moda, ahora atentamos contra cualquier persona, y cuando vemos el mal que hicimos agarramos nuestro celular en modo vídeo y sencillamente con caras de tristeza pedimos “perdón”.  Lo más grave de todo es que la gran mayoría de las personas registradas haciendo estas penosas acciones, son la denominada clase alta del país, y lo más grave todavía, es que después del perdón, son premiados, como si el irrespeto fuera algo cultural – que en este caso lo es-. Por favor defendamos el derecho a ser respetados y convivir dentro de un país, de qué nos sirve gastarnos un jurgo de plata en procesos de paz, si ni siquiera nosotros como ciudadanos del común somos capaces de respetar al otro? , O es que también la indignación es de facebook para adentro?, y aunque sé, que las redes sociales son un instrumento más para la denuncia, no podemos caer en el juego de solo utilizarlas como método de defensa cuando me doy cuenta que mis intereses están siendo vulnerados o necesito pedir, el dichoso “perdón”.

Ya no creo mucho en el “perdón”, aunque obvio, nunca perderé la confianza en la humanidad, pero que solo sea la palabra por salir del paso o por quedar bien, y que la gente diga, uy! Sí, mire que muchacho tan bondadoso, pide “perdón porque se arrepiente” pues no, porque cada colombiano sabe que la ruta de conducta de nuestro país es amangualada y perversamente mentirosa, somos el país de la costumbre, entonces, como nos acostumbraron a la corrupción, somos corruptos, como nos acostumbraron a no cuidar el bien público, entonces lo destrozamos   ( aún sabiendo que eso lo pagamos nosotros, con los impuestos y con el tal IVA, que sigue aumentando), como nos acostumbraron a que tenemos que pedir perdón, por todas las masacres que se cometieron el  conflicto interno, pues entonces ahora, agredimos, maltratamos, matamos, herimos, y… póngale usted, pedimos “perdón”.  


A usted le parece que esa es la forma de generar nación?.    

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